Textos para talleres literarios: La poesía de Luis Hernández

Luís Hernández
Io sono nato a Lima, Perú, el 18 de diciembre de 1941. A los cinco años ingresé a un colegio que no me acuerdo cómo se llamaba... después me voy a acordar porque siempre estuve en él. Terminé a los quince años y estudié sicología, sí, estudié simultáneamente sicología y medicina, pero en un tiempo que hubo una huelga me fui a Europa y estuve seis meses en el Instituto Goethe y seis meses en la calle. En la calle pero con zapatos, o sea en la calle con plata. Terminé medicina y trabajé un año en el consultorio 12 de siquiatría del Dos de Mayo... y me di cuenta que la psique humana no es tan profunda, sino que es más o menos así... De ahí me dediqué a médico de barrio".
Lima, Perú 1941-1977
EL SOL AZUL

Soy Billy the kid
Ladrón de bancos
Y voy herido por la espalda
y como herido voy
Sé dónde he de ir
Y la inmensidad, el Brillo
Del Sol y su hermano
El Desierto son claros
y simples a mis ojos
Y entre la Estrella rutilante
Y mi silencio median
Únicamente ciento cincuenta
Millones de Kilómetros
En el polícromo espacio
Y cerca de mí, lo más cercano

Veo el Amor
Esa más alta estrella
Y en mi libro de poemas
Leo cuando luego
De la hora vespertina
La luz asciende y no olvido
Pues nada llevo en mí
De olvidar: made weak
By time and fate
but strong in Hill
Y nada porto de olvidar
Pues el recuerdo no hiere

Así como no existe desgarro
En el olvido. Y en mi libro
De poemas de Lawn Tensión
Veo cantos hermosos
Resonar en las viejas Wurlitzer
de las playas de Agua Dulce
O La Herradura
Con los muros trazados
Por el musgo: ese musgo
Especial melancólico
Lánguido que muestra
Que los seres humanos
No son parte sino
Cada uno el Universo
Y como tal herederos
De los dones del mar
De la merced del aire
Del torbellino estático
Del fuego pero yo no acostumbro
Hablar tanto: Soy Billy the Kid
y como voy herido
took a few herbs and apples
And the Day. Soy Billy
The Kid, de ahí que mi idioma
Natal se me confunda
Por instantes y en esta
Vasta pradera traiga
Del tiempo que fue
Algunos días.
Como en Lima el primer
Dulce recuerdo, mi ciudad
Natal e indescriptible
Y rodeado de bruma
Transparente las extrañas
Botellas de los bares.

Abel
Abel, Abel, qué hiciste de tu hermano,
Di, qué hiciste,
Con el tallo de tu cuerpo siempre pito
Las sandalias lustradas y tus veintes.
No mirabas las ubres de las vacas
Ni el coloquio escondido de tus perros,
Sólo el humo de tu ofrenda que ascendía
Como ascienden las moscas hacia el cielo.
Sin embargo
Yo he visto a tu hermano y lo conozco
Persiguiendo la cólera entre vainas
Entre campos de trigo
Con los sucios vapores de su llanto
Reposando en la tierra
Como pronos cadáveres sin deudos
Dime entonces qué hiciste
Hoy que yace tu hermano tan al este.
Tú que nunca pensaste que para otro
Era duro de roer el Paraíso
De "Vox horrísona"

Byron
"A Jorge Noel Gordon Lord Byron"
Qué te diré; sinvergüenza
Compañero, yo también
Oculté mi tristeza
Y qué, sabemos
Cómo te plagio, Lord,
Como no sea quizá
Que hemos nacido
Para el morir
Eso que llaman muerte
¿La venceremos, Byron?
Yo creo que mejor
Bebemos por la Poesía.

Chopin
"Federico Chopin" de la sección "Los muertos",
Las constelaciones T:28
Se sintió primero
Con la tristeza
De un niño solitario
Y luego
Con la grandeza
De un niño solitario
Y escribió
Aquella Música
De su alma
Que es lo único
Que pudo
Bajo un sol
Que no era el suyo
Dar su Amor
("Chopin", M: 87)
1
¿Recuerdas tú
El bosque de Watteau
Y un claro de luna
Que sí ha de volver
Que sí volverá?
¿Recuerdas tú?
22
Y si recuerdas
El bosque
Y si recuerdas
El bosque
Dónde habré
De hallarte
Recordando
("Prelude", A Federico Chopin, M: 170-171 )
* *
En las estrellas
Del cielo de Varsovia
Hay una fuente
De cristal y límpida
El agua fluye
Tras los alambres de púas
La fúlgida
Herrumbrada selva
De las latas luces
Y un horizonte azul
Más allá de Varsovia
Con el corazón
En París
Y luego
Tu cuerpo torturado
Pobre poeta de Polonia
En el cielo azul
De Varsovia

Hay
una
fuente
Cracovia, febrero de 1975
A un suicida en una piscina
de Luís Hernández Camarero
No mueras más
Oye una sinfonía para banda
Volverás a amarte cuando escuches
Diez trombones
Con su añil claridad
Entre la noche
No mueras
Entreteje con su añil claridad
Por lo que Dios más ame
Sal de las aguas
Sécate
Contémplate en el espejo
En el cual te ahogabas
Quédate en el tercer planeta
Tan sólo conocido
Por tener unos seres bellísimos
Que emiten sonidos con el cuello
Esa unión entre el cuerpo
Y los ensueños
Y con máquinas ingenuas
Que se llevan a los labios
O acarician con las manos

Arte purísimo
Llamado música
No mueras más
Con su añil claridad.
Lima, 8 de agosto de 1971
Las constelaciones (1965)
de Luís Hernández Camarero
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Las constelaciones (1965)
Bendíceme pues, tú, ojo tranquilo,
Que sin envidia puedes ver
Una dicha demasiado grande.
Federico Nietzsche
I
Los signos del Zodiaco
Géminis
Es extraña nuestra canción. Es demasiado triste y antiguo lo que cantamos. Nuestra canción no nos pertenece. Y si se nos oye en las noches en las ferias, es porque no somos ajenos al cansancio y la gloria, porque la paz que encontramos alcanzará a cubrir por un día el deseo.
Hemos llamado en nuestra ayuda a la fatiga. Hemos subido los muros. Hemos dejado en casa al hermano, al mismo hermano que guarda â€"quizás sea que volvamosâ€" el gastado cuaderno de sus labios.
Hemos ascendido los mares, uno a uno llegado. Y es que Nave, lo más Sur y vencido, nos aguarda. Y tal vez este juego que inventamos, este juego en que ardemos confundidos, ha venido de sus manos a las nuestras.
Y en nuestro corazón, que jamás fue duro, es poniente ahora. Porque pese a que fuimos simples e inalcanzables, hemos sobrevivido al hermano. Lo hemos dejado, ciego y amargo, en sus viajes no emprendidos: sólo trazos de los dedos silenciosos sobre el mapa.
Aries
Tomamos de la Estación que muere
Los despojos.
Tomamos los añicos lucientes
Del Verano.
Con ellos en la tarde, heridores del Estío,
Entretejemos
El recuerdo pacífico y cruel
Del aire helado.
Scorpio
Hacia furia este camino:
Esta calle bajo luna, bajo áspera luna,
Sin esquinas. Los prestigios del agua
Que nos muestra sus lentos pilares derruidos.
Algo recordarás aquí de la canción de la tierra,
De la música girante de la esfera.
Algo recordarás de la majestad de los días perdidos,
De los días atados en las manos, como cintas:
Esto es lo que en la noche se acompaña.
Inimitable es esta melodía:
Hacia estanque las tardes que bebimos en las calmas
oleosas.
Hacia furia conduce esta canción.
Aunque el dulce Noviembre
Nos derribe en estrellas,
Elevados.
Piscis
Es el Sur quien nos lleva y nos olvida
Hacia el alba postrera. Sus presagios,
Aprendidos sin miedo en las estrellas,
Son tan sólo la forma como el agua
Centelleante ha llegado.
Acuario
Jugador de tenis de una noche
Al regreso, Acuario, constelado.
Yo no sé si esa prisa que alcanzaste
En tu duro golpear en la fatiga
Tenga un término de paz o de deseo.
Sueña, Acuario, caído en los espacios,
Todo pleno en tu mudo parecer, en tus heridas
Errante, confundido, entregado
Al Oscuro y al cansancio.
Sin embargo a nosotros nos es dado
Nunca a tu forma llegar,
Nunca un lugar en tu juego
Entre luces crecidas en alambres.
Los gimnasios del mar son esta brisa,
Estos peces extraños: pobres signos del agua
Que en su ascenso a la dicha se han perdido.
Virgo
Tú debiste estar
Cuando sol y espiga.
Agosto era un mes tan simple.
Agosto es el mes más simple.
Yo soy ahora quien sueña,
Quien dobla lentamente
En las esquinas.
Tauro
Qué antiguas estirpes del dolor
Vivieron en tus entrañas, toro.
Toro formado a imagen
De mi insomnio.
De qué ocultos guariques, como humo
Surgió tu alma: crótalo negro,
Toro entre banderas.
Crótalo en la selva de la arena dorada.
Si creado contemplo tu amargura,
Tu alma, toro,
Se torna en mi celeste compañero:
Tuyas son como mías
Las fugaces visiones
De esta tierra.
(A todos lo que...)
A todos los que, alguna vez,
Me abandonaron:
Dios los ilumine con la luz
Que cubre lo perdido.
(Nunca he sido feliz...)
Nunca he sido feliz
Pero, al menos,
He perdido
Varias veces
La felicidad.
(Si creyera alguna vez...)
Si creyera alguna vez
Con orgullo extravagante que me amas
Tú soñarías que en tu alma se reúne
El dorado vacío de la hierba.
Quizás así tu sueño
Te sirviera de descargo
Pues alguno te acusa
De excederte en belleza.




Comentarios sobre Textos para talleres literarios: La poesía de Luis Hernández
porfavor... aparte de ser un post... bellisimo.. siempre me sorprendes...

un besazo..cielo..
te kiero!!
gracias...
cariño, pero me kedo para leeros y comentaros siempre ke puedo entro....te kiero¡¡¡¡¡¡
Gracias
Muchas gracias, negra flor, tú sí que eres linda
Pero Marlen, no sé si voy a acostumbrarme a no visitar tu blog. Todos te queremos mucho, yo te quiero mucho.
Un beso muy fuerte y espero que estés bien
Gracias a ti, Lerna por todo.
Un beso desde Valencia
Bellos poemas,c argados de sentimientos.Scorpio no se porque.....el más acertado.
Un beso desde noviembre.