Poesía romántica escrita por mujeres: Gertrudis Gómez de Avellanada y Carolina Coronado
Poesía romántica escrita por mujeres: Gertrudis Gómez de Avellanada y Carolina Coronado
Casi nunca los libros de textos se hacen eco de la poesía romántica escrita por mujeres. Pero esta poesía es sin duda una férrea muestra del dolor romántico, el trampolín que subimos cuando queremos saltar el tiempo y mirar a los ojos a los románticos. Tanto Gertrudis como Carolina destapan sus escoceduras, su soledad o su ansia de plenitud, ambas nos susurran cómo se sienten. Sus almas se desnudan y nos confunden, hasta el extremo de sentirnos parte de ese desgarrón afectivo, cómplices mudos de sus desvelos.
Gertrudis Gómez de Avellaneda.
A él

No existe lazo ya: todo está roto:
plugolé al cielo así: ¡bendito sea!
Amargo cáliz con placer agoto:
mi alma reposa al fin: nada desea.
Te amé, no te amo ya: piénsolo al menos:
¡nunca si fuese un error, la verdad miré!
Que tantos años de amarguras llenos
tragué el olvido; el corazón respiré.
Lo has destrozado sin piedad: mi orgullo
una vez y otra vez pisaste insano…
Más nunca el labio exhalará un murmullo
para acusar tu proceder tirano.
De graves faltas vengador terrible,
dócil llenaste tu misión: ¿lo ignoras?
No era tuyo el poder que irresistible
postró ante ti mis fuerzas vencedoras.
¡Quísolo Dios y fue: gloria a su nombre!
Todo se terminó: recobro aliento:
¡ángel de las venganzas! Y eres hombre…
Ni amor ni miedo al contemplarte siento.
Cayó tu cetro, se embotó tu espada…
¡Mas ¡ay! ¡cuán triste libertad respiro!
Hice un mundo de ti, que hoy se anonada,
y en honda y vasta soledad me miro.
¡Vive dichoso tú! Si en algún día
ves este adiós que te dirijo eterno,
sabe que aún tienes en el alma mía
generoso perdón, cariño tierno.
Mi mal
En vano ansiosa tu amistad procura
adivinar el mal que me atormenta;
en vano, amigo, conmovida intenta
revelarlo mi voz a tu ternura.
Puede explicarse el ansia, la locura
Con que el amor sus fuegos alimenta…
Puede el dolor, la saña más violenta,
Exhalar por el labio su amargura…
Mas de decir mi malestar profundo,
no halla mi voz, mi pensamiento medio,
y al indagar su origen me confundo:
pero es un mal terrible, sin remedio,
que hace odiosa la vida, odioso el mundo,
que seca el corazón… ¡Por fin, es tedio!
Carolina Coronado.
La luna es una ausencia

Y tú, ¿quién eres de la noche errante
aparición que pasas silenciosa,
cruzando los espacios ondulante
tras los vapores de la noche acuosa?
Negra la tierra, triste el firmamento,
ciegos mis ojos sin tu luz estaban,
y suspirando entre el oscuro viento
tenebrosos espíritus vagaban.
Yo te aguardaba, y cuando vi tus rojos
perfiles asomar con lenta clama,
como tu rayo descendió a mis ojos,
tierna alegría descendió a mi alma.
¿ Y a mis ruegos acudes perezosa
cuando amoroso el corazón te ansía?
Ven a mí, suave luz, nocturna, hermosa
Hija del cielo, ven: ¡por qué tardía!
Bardo amante, esa hechicera
fiel y sola compañera
de tu solitaria amiga,
presurosa mensajera
mis pensamientos te diga.
Yo me encontré en unos valles
a esa misteriosa guía
cuando lenta recorría
de olivos desiertas calles
tristes, como el alma mía.
Yo de entre la tierra oscura
la vi brotar, como pura
memoria de tu pasión,
en medio la desventura
de mi ausente corazón.
Y como el recuerdo amante
me siguió en mi soledad,
callada, tierna, constante,
sin apartarse un instante
esa nocturna beldad.
Porque si yo caminaba
y con pasos fugitivos
árbol tras árbol cruzaba,
ella al par se deslizaba
entre los negros olivos.
Si un instante suspendía
mi carrera silenciosa,
sobre la copa sombría
del árbol se detenía
como una paloma hermosa.
Por eso, el tierno quebranto
sabe de mi ausencia, sola,
porque al escuchar mi canto
vino a sorprender mi llanto
con la luz de su aureola.
Y pues la verdadera
fiel y sola compañera,
de tu solitaria amiga,
presurosa mensajera
mis pensamientos te diga.




Comentarios sobre Poesía romántica escrita por mujeres: Gertrudis Gómez de Avellanada y Carolina Coronado
Será que me siento algo triste y que esta parte de la poesia me llamo mucho la atensión? pues no sé...
"Por eso, el tierno quebranto
sabe de mi ausencia, sola,
porque al escuchar mi canto
vino a sorprender mi llanto
con la luz de su aureola".


Un fuerte abrazo amiga mía... que tu trabajo no te quite energias que aquí en obolog necesitamos de ellas...
Saludos a Mery.
es preciosa la primera me recuerda , a bequer , en otras formas a jorje manrique , eso en la forma de aquellos tiempos de caballerias , bequer fue despues ,o se me figura ,y la segunda un romanticismo mas simple de forma , no que lo sea o no vaya cuidado quiza sea su tiempo , machado le cantaba muncho al olibar , pero no se es una poesia mas a su aire mas propia mas creativa ,a veces lo muy simple se me figura a mi admite menos copia