Esa muñeca a la que diste cuerda

Anoche soñe que escondías
debajo de tu cama
la trenza de mis sueños.
Sentí ese aguardiente
de cristales luminosos
cómo detuviste tu día
para entrar en mis sueños.
Escucha: nunca dejaré
de luchar por nosotros.
Lo repetiste
en todos mis recuerdos.
Me tomé muy a pecho
tus palabras,
para arropar las dudas
en tu puñal.
Puñales de ternura
me clavaste
como nunca nadie
me había clavado.

Aghata




Comentarios sobre Esa muñeca a la que diste cuerda
Gracias por tu comentario. Sí, ese juego con la palabra puñales era precisamente una imagen que, por supuesto, tiene ambos significados. La poesía siempre puede ser ambivalente y se presta a muchas interpretaciones. Además no tiene el porqué ser un sentimiento personal, el poeta adopta diversas posturas, caretas... Aunque siempre existe algo que sale de dentro...
Muchas gracias por el comentario del poema de mi hija. Según mi punto de vista escribe bastante bien.
Saludos desde Valencia
un encantador poema...de los que me gustan...en los que piensas una cosa y sientes muchas más...precioso mi querida marlen...precioso..gracias guapa..y espero que estés mejor..y te vayas recuperando..besitos amor.
Muchas gracias dolphi, desde luego vosotras me animáis, sí...sois un encanto.
Besos