Usuario anónimo ¿Quieres tener tu propio blog?
Crear blog gratis en OboLog

Bravísima la poesía de Odysseas Elytis

por Aghata
sábado, 07 de noviembre del 2009 a las 01:36

Te presentamos ahora una selección poética de uno de los grandes poetas griegos del siglo XX. Me refiero a Odysseas Elytis, uno de los constituyentes de la conocida generación del 30, coetánea de nuestro 27 y que presenta no pocos puntos de conexión con esta. Ambas generaciones lidiaron por la búsqueda de un universo poético que fusionase tradición y modernidad, en un contexto donde las veleidades del Surrealismo producían un efecto hipnótico, hasta el extremo de llevar la “escritura automática” hasta su propio estrangulamiento. Sin embargo, ni Odysseas ni los poetas del 27 se sirvieron de ese automatismo a ultranza; en ambos casos, la sumersión en esa atmósfera delirante que buscaba imágenes impactantes, no vino acompañada de dislocación o destrucción sintáctica que interfiriese en el sentido intrínseco del poema. El poeta griego, al igual que Lorca, por ejemplo, poeta por el que sintió gran admiración y que influyo en su obra, se sirvieron del Surrealismo, pero nunca dejaron que este movimiento los cegase, hasta el extremo de escribir de forma huera o incomprensible.

Odysseas nació  en Creta (1911), aunque pronto su familia se trasladaría a Atenas, donde el poeta realizaría sus estudios y donde comenzaría su carrera de Derecho. Sin embargo, el joven se daría cuenta de que no eran las leyes la profesión por la sentía fervor, sino la escritura literaria y las artes.  De hecho, en 1935, aparecen sus primeros  poemas  en la revista Nea Ghrammata (Nuevas Cartas). Había comenzado su proyección artística. De 1939 es la serie Orientaciones, donde se percibe cierta influencia del surrealismo, al igual que cuando leemos  El sol primero  (1943).  Todos estos poemas  nos muestran un paisaje marino, el de las islas del Egeo. Las cosas, los objetos, los personajes se tornan traslúcidos, gracias a esa luminosidad que los reviste de una aureola mística. Sin embargo, nunca se desentiende de la dimensión ética que se pasea ante nosotros, de forma subterránea, hasta que eclosiona, tras su experiencia en el frente. Esta apuesta por la libertad se abre nítida ante nuestros ojos a partir del Canto Heroico y Fúnebre por el Subteniente caído en Albania (1943).

 Sería, no obstante,  To Áxion Esti, cuando su voz inconfundible se sumerge en la conciencia de la modernidad en busca de respuestas que validasen la confianza en la fe del ser humano y el rechazo de la guerra. El autor interpreta el mundo en primera persona, se sumerge en su dolor y proclama los principios éticos que deberían regir el nuevo orden contemporáneo. Las tres partes de la obra, Génesis, Pasión y Gloria, se conjugan en una glorificación de lo efímero; Ixíón proclama la valentía de lo pequeño, este microcosmos, que es el nuestro  despliega sus alas, es omnipresente y con esa  fe  debemos caminar. En 1979 al poeta se le concedería el Nobel,  pues para la Academia sueca, “además del lado físico de los objetos y la habilidad en cada uno de sus detalles, también está la habilidad metafórica para hacernos a su esencia y darles tal claridad, que su significado metafísico también logra mostrarle”. Esa dimensión ética es una constante en su obra. Su fantasía no es un juego gratuito,  porque para él la poesía es  “como una fuente inocente llena de fuerzas revolucionarias. Es mi misión dirigir estas fuerzas contra un mundo que mi conciencia no puede aceptar, precisamente como es traer ese mundo por las continuas metamorfosis a la gran armonía de mis sueños”.

Sus últimas composiciones son más serias y reflexivas. En María Nefeli, por ejemplo, el autor se adentra en el paisaje urbano que huele a corrupción y desasosiego: <<Lástima lástima mundo/ te gobiernan futuros muertos>>.  Finalmente en Diario de un abril invisible (1984), Elegías de Oxópetra (1991) y Al oeste del dolor (1995) se adentra en el tema de la muerte,  consciente de que el hombre debe desprenderse de falsos miedos y mentiras para abrazar su Destino. Nos quedamos con esa fuerza incombustible que brotan de sus propias palabras, que apelan al carácter imperecedero del arte:

 “Toda gran música, en el fondo, es un menosprecio de la muerte. Lo Uno y lo Absoluto que concibe nuestra mente es lo mucho y lo relativo de los demás, llevados a la claridad de la unidad. La distancia de la ``nada'' a lo ``mínimo'' es mucho más grande que la de lo ``mínimo'' a lo ``mucho''. Grecia es el país dorado de la Poquedad que inutiliza el valor del número; pero también el país negro de lo Desigual, donde ningún destino se corta a la medida dada del inicio. En la vida, que aciertes a algunas codornices significa: las mataste. En el arte: las resucitaste”.

 

Dignum est

Muchas veces me combatieron desde mi juventud,

más no pudieron conmigo.

                                                                   SALMO  128

 

  El Génesis

 

En un principio la luz. Y la luz primera

                                  en que los labios todavía en el barro

                                  prueban las cosas del mundo

            Sangre verde y en la tierra bulbos dorados

            Bellísima en su sueño se tendió la mar

           sin blanquear las gasas de éter

            bajo los algarrabos y las grandes erectas palmeras

                                  Allí solo hice frente

                                   al mundo

                                    llorando amargamente

Mi alma buscaba Señuelo y Heraldo

                                    Vi entonces recuerdo

                                    a las tres Mujeres de Negro

           levantando las manos hacia Oriente

           Dorada su espalda y la nube que dejaban

           apagándose poco a poco

                                  por la derecha Y plantas de distinta figura

            Era el sol todo rayos que llamaba

            con su eje en mi interior. Y

el que yo era en verdad El muchos siglos antes

El todavía verde dentro del fuego. El arraigado en el cielo

                                   Sentí que venía  y me inclinaba

                                   sobre mi cuna

igual que memoria hecha presente

tomó la voz de los árboles, de las olas:

                                        <<Misión tuya –dijo- este mundo

                                             escrito en tus entrañas

                                             Lee y esfuérzate

                                             y lucha>>, dijo

<<Cada cual con sus armas>>, dijo

Y los brazos extendió como

un joven primerizo dios que crea a un tiempo sufrimiento y alegría

                    Primero arrancadas con fuerza

                   se desclavaron y cayeron de lo alto de las almenas

                   las siete Hachas

                                                   como en la Tormenta

                                                  punto cero en que empieza nuevamente

                                                 la fragancia del pájaro

pura regresaba la sangre

y los monstruos tomaban forma humana

                                                Qué patente lo Incomprensible

                  Después llegaron también todos los vientos de mi familia

                  los muchachos con los carrillos hinchados

                   y las anchas verdes colas como Sirenas

                                                 y otros ancianos, de antiguas familiares

                                                  conchados, barbudos

                Y la nube partieron en dos  Y luego en cuatro

               y soplaron los restos, echándolos hacia el Norte

                Impuso su ancho pie sobre las aguas arrogante la gran Torre

La línea del horizonte brilló

Visible densa impenetrable

(…)

La marcha hacia el frente

(…) Noche tras noche caminamos sin parar, uno detrás de otro, igual que ciegos. Desprendiendo a duras penas el pie del barro, donde, a veces, nos hundíamos hasta la rodilla. Porque casi siempre lloviznaba fuera, en los caminos, como en nuestra alma. Y en las pocas ocasiones que hacíamos un alto para descansar, no abríamos la boca, solamente, serios y callados, una a una nos repartíamos las pasas,  a la luz de una pequeña tea. Y otras veces, si se podía, nos soltábamos la ropa a toda prisa y nos rascábamos con rabia horas enteras hasta hacernos sangre. Que estábamos de piojos hasta el cuello y eso era más insoportable que la fatiga. Finalmente, terminaba por oírse en la oscuridad el silbato, señal de que nos poníamos en marcha otra vez, y avanzábamos como animales para ganar terreno, antes de que amaneciera y nos localizaran los aviones. Pero como Dios no entendía de objetivos y de esas cosas, conforme tenía por costumbre, siempre a la misma hora clareaba el día.

Entonces, escondidos en las vaguadas, reclinábamos la cabeza por el lado pesado, por el que no salen sueños. Y los pájaros estaban irritados con nosotros sencillamente porque no dábamos importancia a sus palabras o quizá también porque afeábamos sin motivo su naturaleza. Éramos campesinos de otra especie, con piquetas y herramientas de otro tipo, malditas sean.

Doce días enteros habíamos pasado allá atrás en los pueblos, contemplando horas el contorno de la cara en el espejo. Y ahora que se había vuelto a acostumbrar nuestros ojos a las viejas facciones que nos eran familiares, a penetrar tímidamente el labio desnudo o las mejillas saciadas de sueño, he aquí que la segunda noche estábamos como cambiados, la tercera todavía más y la última, la cuarta, ya sin duda, no éramos los mismos. Sólo que parecía que avanzábamos revueltos hombres de todas las generaciones y todas las épocas, unos de ahora, otros de tiempos muy antiguos, blancos, de tanta barba. Ceñudos capitanes con la cabeza vendada, y rudos popes, sargentos del 97 o del 12, torvos, zapadores blandiendo el hacha sobre el hombro, apelates, y escuderos cubiertos aún de sangre de búlgaros y turcos. Todos juntos, mudos, gimiendo hombro con hombro, cruzamos crestas y gargantas sin pensar en nada más. Porque así como los hombres cuando les viene una y otra vez la suerte en contra, se acostumbran al Mal y terminan por cambiarle el nombre, lo llaman Destino o Fatalidad, del mismo modo nosotros íbamos directos a lo que llamábamos Calamidad, como quien dice Niebla o Nube. Desprendiendo a duras penas el pie del barro, donde a veces nos hundíamos hasta la rodilla. Porque casi siempre lloviznaba fuera, en los caminos, como en nuestra alma. (…)

Orientaciones

 

Dé part dans l´affection et le bruit neufs!

                                       RIMBAUD

               

XVI

( De <<Bonanzas>>)

Si los manzanos florecen

Con un aliento de música entre las hojas

Formas de fruto bañadas en lágrimas planean

Suavemente

Por el agua calla de la pila del sol

 

Si ataviaremos la tierra

Abrazaremos el día

Ulularemos

En el pecho de la verdadera madre.

 

 

XXI

(De << El concierto de los jacintos>>)

 

Tienes una tierra letal que hojeas incesantemente y no duermes. Tantos cerros dices, tantos mares, tantas flores. Y tu único corazón se hace plural idealizando su quintaesencia. Y dondequiera que te dirijas se abre el espacio, y cualquier palabra que envíes al infinito me abraza. Adivina, esfuérzate, siente:

Del otro lado soy el mismo.

 

 

 

 

Seis y un remordimiento por el cielo

 

El sueño de los valientes

 

Huelen a incienso todavía, y tienen el rostro quemado por la travesía de los Grandes Lugares Oscuros.

 

Allí donde el golpe los arrojó lo Inamovible

 

De bruces, en una tierra cuya anémona más chiquita bastaría

Para envenenar el aire del infierno

 

( Una mano hacia delante, diríase que pugna por agarrar el futuro, la otra bajo la cabeza desolada, vuelta hacia el costado

 

Como si contemplara por última vez, en los ojos de un caballo destripado, el cúmulo de escombros humeantes)

 

Allí los soltó el Tiempo. Una de las alas, la más roja, cubrió el mundo, mientras la otra, delicada, se agitaba ya en el espacio,

 

Sin arrugas ni remordimiento pero a gran profundidad

 

La antigua sangre inmemorial comenzaba penosamente a amanecer, en medio de la negrura del cielo

 

Un sol joven, inmaduro aún

 

Que no alcanzaba a disolver la escarcha de los corderos del trébol vivo, pero anulaba, antes de que brotara una espina siquiera, el oráculo de las tinieblas…

 

Y desde el principio Valles, Montañas, Árboles, Ríos,

 

Resplandecía una creación de sentimientos vengados, idéntica pero vuelta del revés, por lo que ellos mismos pudieran pasar ahora, con el Verdugo ejecutado en su pecho,

 

¡Campesinos del azul infinito!

 

Ni siquiera al dar las doces en las profundidades, ni siquiera la voz del Polo, cayendo en picado, les hizo volver sus pasos,

 

Leían ávidamente el mundo con los ojos abiertos para siempre, allí donde de golpe los arrojó lo Inamovible 

 

De bruces, allí se precipitaban los buitres para saborear la arcilla de sus entrañas y su sangre.

 

María Nefeli

 

Mas yo os digo que no hagáis frente al malvado

                                     Mateo, 5: 39.

 

Adivina, esfuérzate, siente: Del otro lado soy el mismo

                                           

La apuesta eterna

 

Porque un día morderás el nuevo limón

y liberarás

de su interior enormes cantidades de sol.

 

Porque todas las corrientes de los mares

súbitamente iluminadas te enseñarán

a elevar la tempestad al plano ético.

 

Porque incluso en tu muerte serás de nuevo

como el agua al sol

que se enfría por instinto.

 

Porque serás iniciada por los pájaros

y una hojarasca de palabras te vestirá

de lengua griega para que parezcas invencible.

 

Porque una gota culminará

Imperceptiblemente tus párpados

más allá del dolor y tras un largo llanto.

 

Porque toda la crueldad del mundo se convertirá en piedra

y te sentarás dominadoramente

como un dócil pájaro en tu palma.

 

Porque tú sola te adaptarás por fin

despacio a la grandeza

del alba y del ocaso.

 

 

 

 

Diario de un abril invisible

 

     Sábado, 2 M

 

Mi vida ( un pedacito insignificante de  mi vida9 al caer sobre la vida de los demás, deja un agujero.

 

Uno puede, aplicando allí su ojo, ver eternamente un mar oscuro y una muchacha vestida de blanco volando de izquierda a derecha y perdiéndose en el aire.

 

El pequeño nautilo

                     

                    I

( De <<Perfumar lo excelente>>)

Un día la vida que perdí, la volví a encontrar en los ojos de una joven ternera que me miraba con devoción. Comprendí que no había nacido por casualidad. Me puse a remover la tierra de mis días, a darles la vuelta, a buscar. Quería palpar la materia de mis sensaciones. Para adquirir, por los indicios que he encontrado dispersos en este mundo, una inocencia robusta que quite las manchas de sangre – la injusticia- y forzar así a los hombres a que me gusten.

 

Difícil – pero ¿cómo hacerlo? A veces siento que soy tantos que me pierdo. Quiero hacerme realidad aunque sea en la duración de una edad que sobrepasa a la mía.

 

Si no hay manera de derribar la falsedad, ni siquiera con el tiempo, entonces he perdido el juego.

 

De cerca

 

Como la espiga transforma su sabiduría en pan, así el poeta en su insensatez en amargo  mercurio, pero de amor.

 

Por el camino encuentras a tu Ulises, y eso es un problema. Quiere que duermas con las velas desplegadas y el áncora alzada.

 

Blancos jirones de nube mostraban

De qué forma sopla en aquel mundo.

   Dignum est y otros poemas, Odysseas Elytis

Galaxia Gubenberg, Círuclo de Lectores.                  

 

 

 

                                                     

 

 

 

La historia se repite

por Aghata
viernes, 06 de noviembre del 2009 a las 01:34
guardado en

No sé porqué aunque voltees una y otra vez tu  vida, las historias se repiten. Sientes que el camino que recorriste no se ha borrado del todo, que ahora es tu hija, la que atraviesa el mismo senderillo de barro, lleno de baches. Y eso te espanta, porque algunos de aquellos actos, tú quisieras fulminarlos y de hecho le pediste a Zeus su tridente, pero lo necesitaba para otros menesteres: prefería usarlo para atrapar más moscas a la miel de sus fornidos brazos,  para que le vayas tú, una simple mortal, con tus historias y despropósitos.

 Total, que cuando descubriste que María era miope  y necesitaba gafas, como tú; te tiraste de los pelos: ¡Pobrecilla! ¡Qué mala suerte! Salieron en tropel los recuerdos como centauros dispuestos a embestirte sin contemplaciones, los corrillos del cole y aquel dichoso  “cuatro ojos”, y  también  soltó el pico,  sin demasiada convicción, la blandengue respuesta, que nunca provocaba ira, sino risa: “más vale cuatro ojos que dos”… y cosas por el estilo. Lo cierto es que te hubiese gustado borrar aquellas gafas de la faz de la tierra, que fuesen invisibles.

 Y de hecho  lo conseguiste, las dos lo habéis conseguido. Tú te pusiste lentillas con 15 años y ahora le ha tocado el turno a María,  ella no será menos, buena es mamá para eso. Pero existen pequeñas diferencias: tú odiabas las gafas culo vaso que afeaban tus ojos azules; mientras que  María las lleva tan campante. El efecto es el contrario, sin esa lupa en su mirada, se ve muy rara,  dice que está muy blanca, que le falta una parte de su ser. ¡Cómo son estos jóvenes! Y encima, ella a la primera, mientras que tú (cuánta vergüenza sienten tus mejillas), a la... no te acuerdas cuando. Y es que está hecha una fiera, no le ha costado nada aprender a ponerse el cuerpo extraño en el ojo, no han necesitado las presentaciones de rigor. Con la de intentos que tuviste que hacer tú, para meterte aquella cosa transparente en tu mirada.

 Al final ya se sabe que “tanto va el cántaro a la fuente…”, al final lo lograste y entonces te hiciste tan amiga del intruso, que abandonaste  las gafas, en el cajón. ¡Ala!... ¡Ahí os quedáis, gafas culo vaso, afeaojos!  Y  ahí se quedaron las pobres sin chistar. ¡Ya no volvieron a minimizar tu mirada! Pero algo de sangre sí que hay entre tu hija y tú, en algo tenéis que coincidir, que no se diga que no es tu hija. Se ha quitado al intruso de una palmada, lo ha extraído de uno de sus ojos con tanto ímpetu, que lo ha roto,  así qué  mañana no podrá fardar de ojos transparentes. Y encima te ha mirado de soslayo, como  si tú hubieses conjurado el destino, para que se entrometiese tu pasado en su presente.  

Aghata

Fantasia o realidad Alex Ubago

por Aghata
miércoles, 04 de noviembre del 2009 a las 23:42

¡Cómo me gusta esta canción de Alex Ubago!

Bravísima la poesía de Lars Huldén

por Aghata
martes, 03 de noviembre del 2009 a las 18:04

Lars Huldén  Lecturas para caminantes

El idioma le ofrece al poeta una vida en los árboles”.

 

Te presentamos en este caso una selección de poemas del libro “Lectura para caminantes” del poeta filandés Lard Huldén, uno de esos escritores prolíficos, capaz de responder a los interrogantes de la vida a través de los múltiples registros de la palabra. “El idioma le ofrece al poeta una vida en los árboles”,  es un idioma que Lards  moldea a la perfección, tanto en su faceta como filólogo, como en su obra literaria: teatro, letras de canciones, libros de poesía.  Huldén maneja todos los registros con la misma pericia, incluso, esa constante lúdica, gratuita del escritor que escribe poemas y canciones por encargo, salmos religiosos, poemas para festividades.  

Uno de los valores de su universo poético es  ese instintivo sentido del ritmo, de la musicalidad sencilla, que se acopla a cualquier actividad cotidiana para  extraerle todo el meollo. Podríamos decir que el autor es un maestro a la hora de captar el engranaje de lo cotidiano, él mismo se sitúa como personaje y se pregunta si podría confiarle su vida a ese prójimo que le mira el ombligo.  Su poesía conecta con los sentimientos de los lectores, al recrearse en la realidad y ofrecernos una visión personal de las situaciones que trasciende lo cotidiano.

Una vez más el lenguaje poético consigue auscultar la realidad a través del microscopio de la poesía,  para engrandecerla. Nos hallamos ante un gran poeta, laureado con el Premio Nacional de Poesía en Finlandia, capaz de sentir lo ajeno como propio, capaz de responder a los interrogantes más comunes, con una pirueta hábil y certera.

 

 

 

 

ABRUPTAMENTE entro

en el solemne salón de la lírica.

 

Allí están los poetas

escuchando música

en torno al muerto.

 

¡Qué manera de comportarme!

Algunos señalan mi gorra,

otros las botas.

Lo único que me queda es disparar

una perdigonada a la araña de cristal.

 

 

HOY recibí

una nueva advertencia

al ver mi abrigo

caído en el suelo sin vida

con la percha rota,

una nueva advertencia

de no meter tanta

basura en los bolsillos.

 

 

¿LOGRARÉ  aprender alguna vez

que la creación poética es una cosa seria?

Dime, ¿no es la poesía una cosa seria?

Trata de hacerme comprender

esto tan importante: Crear

es escribir poemas

sin reírse

de sí mismo.

 

 

 

AUNQUE la corneja lleva ya horas

atropellada en la carretera

completamente aplastada

 

porque el automovilista no

se molestó en desviarse

sino que más bien apuntó hacia ella

 

el viento sin embargo no

ha abandonado completamente la esperanza,

acaricia delicadamente el cuello de la corneja

 

o lo que había sido cuello

( las plumitas ondean levemente)

Y dice con voz suave pero sugerente:

 

¡Anda, levántate!

 

Consejos a personas felices

 

Si alguna vez tú,

henchido de un sentimiento de felicidad,

te levantas de un salto y gritas al viento,

al mar o al silencioso bosque-

da lo mismo a quién-, gritas” yo soy feliz”,

debes saber que tus palabras te serán reclamadas

a su debido tiempo con intereses;

lo mismo que cuando se escapas un preso antes

de haber cumplido su condena y es detenido

de nuevo y se le impone una pena

más dura que la de antes.

Las autoridades de la vida no toleran

ningún evadido, y la felicidad es esa

sensación de que a uno lo le afectan

las duras condiciones de la vida, de que uno

ha escapado de la cantera misteriosamente.

Por eso, si sientes que tu felicidad es tan grande

que te resplandecen los ojos, inclina

tu rostro hacia la tierra y bájate la capucha sobre

la frente como un leproso, prosigue mudo

tu camino, y que el tono de tu voz no traicione

lo que siente tu corazón.

 

 

 

 Un gran poeta puede ser un hombre mezquino, gruñón,

fastidioso, sí, hasta un hombre corriente

 

El hombre descendió una vez de los árboles.

Con ello perdió la seguridad que dan los árboles.

No hay seguridad que se sienta como la seguridad en los árboles.

¿Cuál es la meta de nuestra nostalgia? Quizá sean los árboles.

 

El idioma le ofrece al poeta una vida en los árboles.

En el idioma vive como antes se vivía en los árboles.

El idioma es frondoso, flexible, grande como los árboles.

El poeta se cuelga del idioma como de los árboles.

 

En el idioma se siente seguro como en el hogar de los árboles.

Delicioso es vivir y ser uno con los árboles,

alto y derecho y fuerte y dulce y rico como los árboles.

La canción más antigua del mundo es el susurro del viento en los

arboles.

 

No invites nunca a un poeta a bajar de los árboles

¿Qué es él cuando mora en el suelo bajo los árboles?

Es un gusano, como todos los que vivimos bajo los árboles.

No hay seguridad que se sienta como la seguridad en los árboles.

 

  

ME PREGUNTAN, no inesperadamente

por qué escribo.

 

Sé lo que debería contestar:

Escribo porque amo

a la humanidad y quiero

que mejore la situación de los hombres

y que puedan vivir juntos

en paz, libertad e igualdad.

Con mis poemas quiero, en la medida

de mi escaso talento, contribuir a alcanzar

esa noble meta.

 

Pero contestar de esa manera

sería pura palabrería.

 

Escribir es hundir la mano

en tinta, en alquitrán o en tinta de imprenta

y estamparla en una pared

por mor de la impresión,

por el solo motivo de la impresión

de su mano.

 

Lo más negro que hay

donde hundir la mano

es la miseria del mundo.

 

  

NO HAY NINGÚN otro placer que el de las palabras.

Sí, lo sé, puedes mencionar muchos placeres.

En ese caso depende de que tú nunca

has experimentado el de las palabras.

 

 

El juego

 

Si no lo has comprendido antes,

ya es hora de que lo entiendas:

Todo es un juego.

 

Nos jugamos la vida mutuamente.

Tú pones tu vida sobre la mesa,

yo la mía, luego vemos

quién pega más fuerte

y gana.

 

Los consorcios juegan unos contra otros.

Los ganadores se tragan a los perdedores,

Y tal vez sean devorados ellos mismo

en la próxima jugada.

 

Los países juegan un juego

que se llama quitar la alfombra.

Justo ahora nuestro país está en el puro suelo,

descalzo, pero espera poder volver a caminar sobre mullido

gracias a su habilidad en el juego.

 

Pero el juego es mucho más grande que eso.

Jugamos juntos contra toda la naturaleza.

Le echamos a la naturaleza humo en los ojos

para que no vea lo que hacemos.

Pero somos nosotros los que no vemos

lo que hacemos.

 

Fuerza

es lo que disputamos en el juego.

Tenemos que tener fuerza.

Para poder crecer

tenemos que tener más fuerza.

No todos se han dado cuenta

de que la fuerza es veneno.

No todos se han dado cuenta

de que no es importante

crecer.

 

Por mi parte estoy harto y paso.

Por mi parte el juego podía haber acabado.

Ya no quiero participar

Estas son mis cartas.

Cójanlas ustedes.

Quiero ser débil.

Quiero ser un perdedor

Quiero desaparecer de la mesa del juego.

Es mi manera de ganar.

 

Lecturas para caminantes, Lars Huldén

Ed. Bassarai

Raquel, Isabel-Clara Simó: Textos para talleres literarios

por Aghata
domingo, 01 de noviembre del 2009 a las 01:45

 

Te presentamos este fragmento duro Perteneciente a la novela Raquel de Isabel-Clara Simó. En ella, la protagonista, una estudiante de Barcelonesa de COU, escribe en su diario acerca de la muerte (por cáncer) de Montse, su mejor amiga. Reflesiona en él sobre los sentimientos que le provocan este hecho  incomprensible. Evidentemente la joven se siente trastocada,  ida y es por eso que no quiere aceptar la ceremonia religiosa. Se rebela, porque siente que, aunque su amiga ya no sufre, es una crueldad su muerte; cuando aún está, ¡en la flor de la vida! Es un texto con que el seguramente te sentirás identificada / o.  puesto que ese  dolor  fluye del corazón,  y que no te resultará difícl entender.

 Te proponemos que escribas una continuación ... que dejes fluir tus sentimientos, que vuelvas a trazar los recuerdos de los momentos vividos en común y  que os pertenecen. Deja que cobren vida los secretos que  intercambiaste con ella,  deja que salga lo que escondía su corazón, aunque ya no te pertenezca. Una chica normal, con sus sueños, sus manías, sus defectos y virtudes, como cualquier otra, cuya vida se ha truncado desgraciadamente por ese cáncer que no puede arrebatarte lo vivido, pero si te ha arrebatado  su sonrisa, el bálsamo de su compañía.

Montse ha muerto.

Murió ayer. Esta mañana a las doce, la han enterrado. Yo he ido una clase, como todos los días Y después he quedado con mamá en Sancho de Ávila. Estaba en clase como narcotizada. Pero, a la hora del recreo, la tutora ha venido y nos ha dicho si queríamos ir todos juntos al entierro de Montse. Ha sido muy fuerte, porque no sólo ha querido ir nuestro COU, el de Montse, sino todos los COUS del  instituto, profesores incluidos. Todos en masa. Yo he pensado que mucha gente aprovecharía para irse a casa y ahorrarse las clases, pero qué va: todo el mundo, o al menos la mayoría, ha acudido, incluso los que no la conocían de nada. Éramos una multitud impresionante. En Sancho de Ávila no cabíamos todos, y hemos ocupado todo el pasillo, toda la entrada y toda la explanada de fuera.

Yo estaba entre todos, como aturdida. Pero mamá me ha encontrado y me ha llevado cogida por los hombros, una empujones entre la gente, hasta el primer banco de la capilla, donde estaba La familia. La madre de Montse me ha mirado y me ha sonreído, con unos ojos llenos de tristeza. Había muchos parientes a los que no  conocía. Y, en medio, estaban el ataúd y el cura diciendo chorradas. Luego el cura ha leído algo que no tengo ni idea de qué era, pero que era precioso, y me ha parecido que los rituales religiosos si tienen algún sentido. Un sentido tribal, si queremos, pero alguna especie de sentido. Al menos han conseguido reunir  a aqeuella muchedumbre alrededor de un féretro que contiene los restos de mi amiga.

He pensado en ella y en si le hubiera gustado que todo el instituto estuviese allí, apretado y sudando. Y he pensado que ya no sufre. Que la muerte es tambien un descanso. Pero entonces me he dado cuenta de que no era yo quien pensaba esas cosas, sino el cura quien las decía. Y me he rebelado interiormente: ¡todo eso eran sólo palabras! ¡Tenía dieciocho años y muchos más podia vivir! ¡Es una injusticia y una crueldad! Y si existe un dios, es un dios que se recrea haciendo sufrir a sus criaturas. Sí, claro, ha dejado de sufrir. Pero también ha dejado de disfrutar. Ya no la veré nunca más. Nunca más. Siento una profunda rabia, y hubiera escupido a la cara del cura, con sus estúpidas esperanzas de vida eterna. ¡Es esta  vida la que queremos! No queremos promesas, ¡queremos vivir! La religión es, simplemente una exaltación de la muerte. Y Montse no ha podido vivir. Que ahora me vengan con que era tan buena persona,  tan generosa l y a alegría de su familia y de tus amigos me da asco. Era una tía normal. Con ilusiones, con días buenos y malos ... una chica normal. Una chica que vivia y ahora ya no vive. La vida es un engaño.

No he llorado. No. Montse, no lo he hecho. No se por qué pero siento que te lo debía. Y su madre tampoco. Al acabar la ceremonia, nos hemos mirado, ella y yo, un momento. Y nos hemos comprendido: las dos nos partíamos satisfechas por no haber llorado.  Una ceremonia tribal puede tener  un sentido, pero los sentimientos íntimos son  íntimos e intrasferibles.  Son privados. Las lágrimas auténticas  no pueden no ser el adorno de una ceremonia.

He llegado a casa como sonámbula. Me he tendido en la cama y he dejado mi mente en blanco.

Y entonces sí. Entonces te he llorado. Desde el fondo de mi corazón, Montse.

Para mis seres queridos

por Aghata
domingo, 01 de noviembre del 2009 a las 00:17

Para mi hijo querido, para mamá, para mis abuelos y para mi tío Antonio

Todos los días permanecen en el aire que respiramos,

en la boca que alimentamos, en el susurro de las cosas,

en las paredes que nos guarecen.

Todos los días nos acompañan silenciosos,

 besando nuestros labios.

Nos preguntamos dónde están, que territorio  no pisado

por nuestros pies todavía habitan,

qué calor los abriga en las noches de lluvia,

qué los alimenta, qué los guía.

Nos preguntamos desde dónde nos miran,

en qué sueño podemos reencontrarlos,

en qué caricia podemos sentirlos.

Todo lo que hemos sido nos lo han legado ellos,

todo lo que nos queda por vivir ¿se lo podríamos preguntar?

Esos grandes interrogantes que tanto duelen

¿por qué no nos responden si están ahí?

¿por qué no podemos sentir su dulce caricia?

¿por qué no los vemos?

Cada uno de nosotros camina a ciegas

sin saber a dónde dirigirse o qué sueño pisar.

Ellos son la escalera muda por la ascienden

nuestros presentimientos,

no se despegan de nuestro corazón

callan pero siguen permanentemente

llevando nuestra vida a cuestas.

 Aghata

Luis García Montero, La inmortalidad: Textos para talleres literarios

por Aghata
sábado, 31 de octubre del 2009 a las 03:12

Textos para talleres literarios.

Luis García Montero

 

La inmortalidad

Excelente en todos los sentidos este poema sobre la inmortalidad. Deslía su significado y deja que impregne tu retina, deja que se meza su ritmo en tus entrañas. Deja que pose sobre tu mirada. Reléelo una y otra vez, porque el brote de las palabras es el de un maestro y cuánto más lo lees, más sentidos, más puertas abres.  Después, recapacita. Busca en tu interior, piensa en lo que para ti mismo significa esta palabra que ha sido siempre  punto de inflexión para todos los poetas: uno de esos eternos interrogantes sobre el hombre y el sentido de su existencia. Después elabora tú mismo una versión personal, la tuya… que debes dotar de un sentido que no trasfiera lo dicho por otros, lo que has leído o escuchado. Debes moldear el tema, a imagen y semejanza de tu mirada… No existen dobles, ni mascaradas, únicamente existes tú y tu posicionamiento, tu forma de dotar al sentido de la vida de palabras.  

Nunca he tenido dioses

y  tampoco sentí la despiadada

voluntad de los héroes.

Durante mucho tiempo estuvo libre

la silla de mi juez

y no esperé juicio

en el que rendir cuentas de mis días.

 

Decidido a vivir, busqué la sombra

capaz de recogerme en los veranos

y la hoguera dispuesta

a llevarse el invierno por delante.

Pasé noches de guardia y de silencio,

no tuve prisa,

dejé cruzar la rueda de los años.

Estaba convencido

de que existir no tiene trascendencia,

porque la luz es siempre fugitiva

sobre la oscuridad,

un resplandor en medio del vacío.

 

Y de pronto en el bosque se encendieron los

    árboles

de las miradas insistentes,

el mar tuvo labios de arena

igual que las palabras dichas en un rincón,

y el viento abrió sus manos

y los hoteles sus habitaciones.

Parecía la tierra más desnuda,

porque la noche fue,

como el vacío,

un resplandor en medio de la luz.

 

Entonces comprendí que la inmortalidad

puede cobrarse por adelantado.

Una inmortalidad que no reside

en plazas con estatua,

en nubes religiosas

o en la plastificada vanidad literaria,

llena de halagos homicidas

y murmullos de cóctel.

 

Es otra mi razón. Que no me lea

quien no haya visto nunca conmoverse la tierra

en medio de un abrazo.

 

La copa de cristal

que pusiste al revés sobre la mesa,

guarda un tiempo de oro detenido.

Me basta con la vida para justificarme.

Y cuando me convoquen a declarar mis actos,

aunque sólo me escuche una silla vacía,

será firme mi voz.

 

No por lo que la muerte me prometa,

sino por todo aquello que no podrá quitarme.

Menús para sacarnos de apuros y de elaboración sencilla

por Aghata
sábado, 31 de octubre del 2009 a las 01:28
guardado en

Menús para sacarnos de apuros y de elaboración sencilla

¡Venga amigas y amigos! No seáis perezosas/perezosos… Es cierto que a veces nos agobiamos con las comidas y no sabemos qué hacer o preparar, pero con un poco de ganas y sin que eche humo el bolsillo podemos preparad platos sencillos y que sorprenderán a todos. Pongámonos manos a la obra… ¡Je! ¡Je! ¡Je! Démosle una grata sorpresa a la familia.

 

Entrante

Acelgas con patatas a la vasca

Ingredientes para cuatro personas:

1 kilo y medio de acelgas

150 gramos de patatas

3 dientes de ajo

3 cucharadas de aceite

Sal

 

Preparación

  1. Pelar y picar los dientes de ajo.
  2. Limpiar muy bien las acelgas bajo el grifo.
  3. Pelar y cortar en trozos medianos las patas.
  4. Cortar en trozos muy pequeños las hojas y los tallos de acelgas
  5. Poner a hervir en una olla o puchero dos litros y medio de agua con una pizca de sal.
  6. Cuando el agua hierva, añadir las acelgas y cocer durante 30 minutos.
  7. Enseguida agregar las patatas, quitar un poco de agua y dejar cocer.
  8. Mientras tanto, calentar el aceite en una sartén y freír el ajo.
  9. Colocar las acelgas y las patatas cocidas en una cazuela, verter por encima la fritura de ajos.
  10. Servir.

 

Segundo plato

 

Albóndigas en salsa

Ingredientes para cuatro personas.

400 gramos de ternera picada

100 gramos de tocino picado

1 cebolla

1 pimiento asado y pelado

2 dientes de ajo

1 huevo

1 rebanada de pan

Leche

Perejil

Pimienta

1 hoja de laurel

Pimentón

100 gramos de harina

½ dl de vino blanco

3 dl de aceite de oliva

 

Preparación

  1.  En un bol, amasar la carne de ternera y el tocino, junto con el ajo y perejil picados; incorporar la miga de pan remojada con leche y añadir el huevo fresco; salpimentar, t abajar bien y dejar descansar durante 20 minutos.
  2.  Formar las albóndigas, enharinarlas y freírlas en una sartén con aceite caliente.
  3.  Cuanto estén doradas, retirarlas y disponerlas en una cazuela de barro.
  4. En el mismo aceite, rehogar la cebolla cortada fina y, cuando empiece a tomar color, espolvorear con 1 cucharadita de harina y un poco de pimentón.
  5. Bañar con el vino blanco y 2 dl de agua, aromatizar con la hoja de laurel y dejar dar unos hervores.
  6. Verter la salsa sobre las albóndigas
  7. Dejar cocer lentamente, removiendo a menudo la cazuela.
  8. Cuando las albóndigas estén en su punto, rectificar de sal y pimienta.
  9. Añadir el pimiento cortado a tiras y retirar el laurel
  10. Servir en la misma cazuela

Postre

Queso con frutas

Ingredientes para cuatro personas:

4 melocotones maduros

350 gramos de queso blanco

100 gramos de moras

6 cucharadas de azúcar

2 cucharadas de nata líquida

1 vaso de agua

 

  1. Pelar los melocotones y partirlos en dos.
  2. Ponerlos en una cazuelita y espolvorear con 4 cucharaditas de azúcar. Dejar los melocotones de este modo durante unos 8 a 10 minutos.
  3. Pasado un tiempo, echar a la cazuelita el vaso de agua y ponerlo a fuego lento. Dejarlo cocer hasta que la fruta esté muy tierna y el azúcar se haya vuelto almíbar.
  4. Mezclar el queso con la nata y dos cucharaditas de azúcar. Remover hasta formar una crema.
  5. Repartir la crema en las copas donde se vaya a servir, agregar los melocotones, decorar con las moras y servir frío.

 

Sobre el blog

El blog de Arlequini

 Aquí encontrarás apuntes de lengua y literatura, comentarios de libros y recomendaciones de lectura, artículos, poemas, textos para talleres literarios y algunas obsesiones, temas de actualidad, manías.


Ver ficha del blog en OboLog

Login

Comentarios

Apuntes de Latín. La oración pasiva (Esther)
me ha servido de mucho la página esta!!está bastante bien =)un saludo...(07 nov)
Bravísima la poesía de Odysseas Elytis (luciaubeda)
solo puedo decir agata que es preciosa ,no dices si vive pero por lo bonito lo poco visto seria un ......(07 nov)
La historia se repite (LAZARHUSATNAMIL)
Hola Aghata:Pues, yo utilizo lentes, pero solo para clases. es que me aburre y me siento al final ......(06 nov)
Bravísima la poesía de Lars Huldén (edgar)
La poesía es cotidianidad, calle, aliento, sudor, silencio. La poesía es arremangarse la camisa y ......(06 nov)
Ejercicios de léxico Palabras homófonas, homógrafas y parónimas (jaja)
esta pagina enta del asco y no tiene lo que esttoi buscando...(06 nov)

Más comentados

Espejo. Páginas de Mery (34)
  Espejo   Una realidad inventada me hace volar con un ala rota   Un espejo, imagen prediseñada ...
Apuntes de Latín Declinaciones latinas (29)
DECLINACIONES LATINAS PRIMERA DECLINACIÓN N  ROSA               ROSAE V  ROSA                ROSAE ...
Apuntes de lengua para selectivo. Ejemplos de análisis morfológico (27)
Ejemplos de análisis morfológico. Recuerda antes de realizar el análisis morfológico de una palabra ...
El cofre de las palabras: Mejoremos nuestro vocabulario E (21)
  E      Explica el significado de las palabras subrayadas.  A continuación sustitúyelas por los ...
Páginas de Mery: Imperito (20)
  Me encantaría que se comentara este poema de María ( mi hija de 15 años). Aunque parezca difícil  ...

Suscripción

Suscríbete al Feed RSS XML

También puedes suscribirte directamente con alguno de los siguientes enlaces:

  • Suscríbete en Bloglines
  • Suscríbete en Google

Enlaces

THE BIG BLUE
- El blog de Eva Pardelles. Maravilloso.
El blog de Lerna
- Compartiendo pensamientos
El blog de mrmgh
- El blog de una soñadora encantadora
EL BLOG DE YAKELY
- UN ESPACIO PARA TI" He Creado este blog para compartirla contigo, en ella encontrarás... Poemas, Historias, Reflexiones, Experiencias, Psicología y muchas otras realidades de la vida. Espero Encuentres El Camino Que Conduce a Tus Sueños y Anhelos...Sonríe y se Siempre Feliz.
Luz de luna
- Me subí un día a la luna, para poder pensar, para mirar desde arriba a la tierra, saber que esta ahí, pero me quedo en la luna, me gusta mirar las estrellas, desde aquí las veo mas cerca, puedo casi, casi tocarlas, quizás algún día vuelva a bajar...
Estremarlun
- Estremarlun, embrújate!!! con un sorbo no más, y en un plis plas, más allá del mar, la luna y las estrellas te irás....
El blog de evalaprimermujer
- Impresionante